
Con las grandes, falsas sonrisas, y estúpidas mentiras.
Que aunque sea el más mínimo fallo pagan justos por pecadores, hay que poner el mundo del revés, queridos, o simplemente del derecho. Hay una gran balanza, la gente buena y pobre es más cantidad, que compensa a la gente hipócrita y rica, que hay poca, pero... con el dinero compran las pesas, para tenernos equilibrados.
Este mundo es una farsa, una continua tormenta de mentiras, burlas, insultos y rumores. Las voces de gente admirada nos ponen los nervios a flor de piel, pero, ¿sabéis?, yo no sufriré por esto. Porque yo no creo en nada que no sea en mí, y solo tengo fe en quienes visitan mi Edén buscando consuelo, alimento y cobijo.
El día que acabe el mundo, os seguiré esperando en mis tierras, porque ahí empezó a formarse el ejército contra las mentiras y la sociedad. Y alguien debe dirigirlos.
Ese alguien no soy yo, no, porque a pesar de haber creado un lugar como este, sois vosotros quienes le dais vida. Y nosotros dirigiremos dicho ejército, a la victoria con el cambio, o a la muerte con honor.
¿Estais dispuestos a seguirme?
KFU
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